Charlie Bone & El Castillo de los Espejos

Charlie Bone - Jenny Nimmo
Esto es un trabajo de fans y para fans; todos los derechos están reservados a la autora del libro Jenny Nimmo. Cualquier intento de plagio será castigado con vudú.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Capítulo 21: El relato de los capturados.


En la mañana del sábado, Paton Yewbeam se sentó su coche fuera del hospital de la ciudad. Era un oscuro día tormentoso, pero no tenía nada que ver con Tancred Torsson, quien en aquel momento estaba viendo un partido de fútbol por la tele con su amigo Lysander.
Paton llevaba sus oscuras gafas como era usual en él, pero un artículo en el periódico hizo que se sobresaltara tan violentamente que las gafas se deslizaron por su nariz y cayeron en su regazo. Paton estaba leyendo sobre un sitio que él había conocido cuando era pequeño, un sitio que recordaba con horror.
Esto era lo que leía:
Unas felices celebraciones se desarrollaron ayer en la villa de Yorwynde, ya que en la mañana del jueves, el director Tantalus Wright y el cartero Vincent Ebony entraron en sus hogares después de una ausencia de tres semanas. En sus narraciones, ambos hombres nos contaban que habían estado capturados en el Castillo Yewbeam, un lugar conocido por su truculento pasado.
Los dos hombres habían vivido en un estado de semiinconsciencia, incapaces de moverse o hablar. Ambos confesaron que sintieron como si sus mentes hubieran sido usadas. Experimentaron extraños sueños en los que estaban rodeados por niños con capas de diferentes colores.
“¡Oh dios!” Paton acercó aún más el periódico a su cara.
El señor Wright dijo que parecía que se habían mantenido en un estado de animación suspensa y, por lo tanto, no sufrían la falta de comida o de agua. También dijo que se podían escuchar pasos sobre ellos. Una o dos veces, una voz gritaba, y a veces había un zumbido melodioso. Estaba convencido de que hay un tercer prisionero en el edificio.
En la mañana del jueves, el señor Ebony y el señor Wright fueron inexplicablemente liberados. ‘Simplemente nos llegó’ dijo el señor Ebony ‘Podíamos movernos, podíamos hablar. Llegamos hasta la puerta y luego estuvimos fuera. En cualquier caso, no sé si el otro hombre salió.’
La policía ha realizado una concienzuda búsqueda por el castillo, pero nadie ha sido encontrado.
Paton bajó el periódico. “¡Oh dios!” repitió.
Dentro del hospital, Charlie, Billy, Fidelio, Emma y Olivia se dirigían hacia la sala en la que Gabriel se estaba recuperando.
“¿Cinco niños?” dijo la enfermera con tono de duda “No, son demasiados. Tres como mucho.”
“Nosotras esperaremos fuera, ¿verdad Liv?” dijo Emma.
“Por supuesto” respondió su amiga. “En cualquier caso, no estoy segura de que quiera ver a un montón de chicos enfermos.” Ya casi parecía ella misma con una falda de terciopelo naranja, una camiseta plateada y el pelo discretamente teñido de rosa.
“Entonces entremos” le dijo Charlie a los dos niños.
Gabriel estaba sentado, pero lucía delgado y demacrado. Sonrió un tanto débil pero encantado cuando vio a sus amigos entrar, los tres niños se acercaron a la cama. Fidelio era el que estaba más relajado. “¿Qué tal estás?” le preguntó, agarrando las manos blancas de Gabriel.
Charlie solo sonrió. Los hospitales le ponían nervioso, estaban demasiado limpios, demasiado ordenados y demasiado silenciosos.
Billy estaba teniendo problemas con sus bolsillos. Desde el momento en el que había sido liberado de la Academia Bloor el viernes, no había parado de insistir para que fueran a recoger a Rembrandt al Café de las Mascotas. Charlie le había dicho que escondiera bien a la rata, o la encontrarían en la sopa de la abuela Bone. Así que Billy tenía una rata en un bolsillo y un jerbo en el otro.
El jerbo había sido idea de la señora Silk. Pensó que ayudaría a la recuperación de Gabriel. “A él le encantaría saber qué es lo que dice su jerbo” le dijo a Billy.
Billy se acercó aún más a la cama de Gabriel y puso en jerbo en la increíblemente blanca sábana del chico.
“¡Rita!” exclamó Gabriel, alzando el jerbo hasta su mejilla. “¡Te quiero Rita!”
Rita lanzó un montón de chillidos.
“Dime lo que está diciendo Billy” le rogó Gabriel.
Billy estaba en un apuro ya que Rita parecía estar jurando. Entre otras cosas, estaba diciendo “¿Dónde estoy? ¿Quién me ha metido en este lío?”
“Dice que ella también te quiere” dijo Billy.
“Oh Rita, ¡eres el mejor jerbo en el mundo!” exclamó Gabriel.
Hubo un súbito grito proveniente del niño de la cama de al lado. “¡Enfermera!, ¡tiene una rata! ¡Hay una rata aquí dentro!”
¿QUÉ?” dijo una voz muy severa.
Billy cogió a Rita y los tres chicos salieron corriendo de la sala, mientras los gritos de “¡Rata!” “Son unos bichos desagradables” “¿Dónde? ¡Yo quiero verla!” los seguían por el pasillo.
Pero más alto que todos los gritos, era el sonido de la risa de Gabriel.

2 comentarios:

  1. son todos los caps estan completos??me alegra que hayas continuado crei que lo habain abandonado...traduciran el 5 cual es donde charlie recuepra a su papa creo que es dos o tres libros mas adelante no??me laegra que ya esten todos yal fin poder leerlo enc uanto recuepre la impresora claro jejejeje...

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